De un entrenador para entrenadores Aletea

OPINIÓN

 

"LA MILONGA DE LOS VALORES DEL DEPORTE" 

 

 

Nos cansamos de escuchar que el deporte educa en valores, es más, es algo que he dicho muchas veces y de lo que en cierto modo estaba convencido. Ahora creo que es mentira.

El deporte es una herramienta para trasmitir valores espectacular, de las mejores que conozco, pero los que educan son las personas que están en él. Es decir, al igual que podemos trasmitir valores positivos, formativos, también es una vía perfecta para educar en valores horribles, para maleducar.

Uno puede enfocar esto como quiera, podemos enseñar al niño a ser responsable, noble, compañero, etc...pero también podemos enseñarlo a ser egoista, irresponsable, sin compromiso, y todo lo negativo que se nos ocurra. Estamos cansados de ver ejemplos de éste tipo, en los pabellones y en los medios. También es verdad que el fútbol y la imagen que venden no ayudan. En élite es el menos deporte de los deportes, y nos perjudica mucho a los demás.

Que falta educación deportiva es un hecho, y que falta educación en general también.
Mi niño no está cómodo, o directamente le llaman de un equipo 
que va a quedar super campeón de la liga local benjamín de Alpedrete (¡si, hay equipos benjamines que van por ahí fichando jugadores! pero eso da para otro artículo!), pues nada, se va y punto. Después este padre se sorprenderá porque el hijo abandona los estudios. ¿educa éste a través del deporte?  
 Mi mejor jugador lleva toda la semana pasando olímpicamente de entrenar, pero va convocado y juega más que nadie. Después quéjate de que te faltan jugadores a entrenar o de que el niño en cuestión no se esfuerza para el examen de matemáticas. ¿educa este entrenador a través del deporte?

Así podríamos poner un montón de ejemplos, de todos los ámbitos y niveles. Al final, el deporte en sí es un vehículo, espectacular para enseñar, para fomentar valores de verdad, para formar personas. Pero los grandes vehículos se pueden conducir de muchas formas y pueden también hacer mucho mucho daño. Sólo son vehículos, el destino lo marcan los conductores.

En este sentido, tres cosas claves. Que los formadores formen, que los padres sepan que sus niños son niños y que miren muy bien con quien va a estar su hijo. Un truco, si el entrenador en cuestión dice que ganó muchas ligas benjamines, dale las gracias y llévatelo a otro equipo.




"A PROPÓSITO DE LOS CAMPEONATOS DE ESPAÑA" 

 

Estos días se han celebrado los campeonatos de España de selecciones territoriales de las diferentes categorías a lo largo de la península. 

Guardo varios de mis mejores recuerdos como entrenador de las dos temporadas que ayudé a Santi y a Mon con la selección gallega juvenil, dos "amargos" subcampeonatos de España, pero dos experiencias inolvidables a nivel profesional y personal.  
En una categoría juvenil, estos torneos son preciosos, de nivel altísimo y una formación competitiva descomunal para los chicos, además del escaparate que supone. Mis dudas surgen en las categorías inferiores. 

Aquí en Madrid se ha hablado mucho del campeonato de España alevín que acaban de conseguir, no lo acabo de ver. Es sólo una opinión y respeto que haya otras muchas, muy diferentes. Entiendo que puede llegar a ser una experiencia bonita para los niños, pero creo que los beneficios que puedan suponer para éstos no compensan los perjuicios, ni a otros ni a ellos mismos.

¿Seleccionar niños de 8, 9 y 10 años? ¿Y los que se quedan fuera? ¿Tenemos derecho a someter a benjamines a la presión competitiva de un campeonato de España?  ¿Generamos personas y jugadores o "campeones del mundo"?

 No creo que sea lo correcto hacer una selección a tan corta edad, pensando en cómo asumen los que se quedan fuera, los que van y no juegan o peor, los que van, juegan y marcan muchos goles.
No creo que sea lo correcto que los niños vayan a jugar una final de campeonato de España, con lo que eso supone. Que haya prensa, que el pabellón esté lleno, que le digan lo buenísimos que son,... Lo peor que le puede pasar a un jugador es que crea que es bueno, o a un padre que crea que tiene un fenómeno de 8 años. He visto como se hace scouting de otra selección benjamín, ¡estamos locos!, ¿se busca formar o se busca ser "campeones"?  ¿Se corrijen fundamentos o simplemente se le pide que marquen goles?

No sé donde poner el corte, a partir de ¿infantiles? ¿cadetes?. Pero hacemos una apuesta y espero equivocarme, ¿cuántos "campeones" benjamines o alevines llegarán a rendimiento? Ni siquiera de juveniles llegará el 50%. 

Yo no lo veo, pero es sólo una opinión.




 "GOLEAR EN BASE, ¿FORMAMOS?" 

 

Cada cierto tiempo aparece una de esas noticias de super goleadas en base en fútbol o fútbol sala, que si 35-0, que si 42-1, etc... y cada vez que salen, afloran también los que están a favor y los que están en contra, los que quieren cambiar normas y los que creen que el deporte es eso.

Evidentemente, deporte es ganar, perder y hasta a veces empatar, aquí no hay dudas. Pero ya incluso pensando en el equipo que gana, al que mete 34...¿les sirvió de algo el partido? ¿entrenaron? o en realidad les fue tan sencillo que no tuvieron que esforzarse. Y más que eso, ¿qué pensamiento llevan para casa los niños? ¿los que ganan y los que pierden? 

Los que ganan, ellos y sus padres,  creen que son los mejores del mundo, ¡malo! ya lo decíamos hablando de los campeonatos de España, lo peor que le puede pasar a un jugador es creerse bueno. Los que pierden, se van a ir a casa pensando que no valen para esto, ¿van a volver a jugar al año siguiente? ¿van a seguir con ilusión por el deporte? ¿se van a sentir válidos? ¡Son niños!

Para mí estas goleadas no sirven para nada, ni para unos ni para otros, y cuando tenemos 2 ó 3 horas de entrenamiento semanales más el partido, ¿podemos permitirnos perder las dos horas de partido? habla muy mal de nosotros como formadores.

No soy para nada partidario de levantar el pie, de pedir a los niños que dejen de esforzarse, ¡eso es que somos muy malos formadores y no tenemos recursos! Ahí, si que estoy de acuerdo en que no respetamos al rival, además de que estamos diciendo a nuestros niños que son muy buenos  y que los rivales son muy malos....

Cambiar las normas para evitar estas cosas es evidente que es una necesidad, y que algo deben hacer. Pero la clave está en nosotros, en los formadores. Por desgracia no podemos esperar a que trabajen las federaciones, y aún trabajando, aún quitando la diferencia de goles, los niños saben contar.

Como entrenadores, tenemos mil recursos para evitar perder una mañana de sábado jugando una pachanga, lo que pasa es que tenemos que haber, desde el principio, hecho ver a los niños que aquí estamos para aprender, sea fin de semana o sea entresemana. El resultado nos da lo mismo, pero siempre, ganemos o no. Ni podemos echarnos las manos a la cabeza cuando perdemos, ni celebrar victorias como la champions, ni festejar goles cuando para conseguirlos no han hecho el gesto técnico correcto, etc...debemos ser coherentes. Los niños son niños, pero no tontos.

¿Herramientas? Infinitas, podemos bajar la defensa, podemos obligar a jugar con pierna no dominante, podemos obligar a tocar todos para hacer gol, jugar con nuestro portero cada vez que recuperamos el balón e iniciar, cambiar las posiciones habituales de todos para que no estén cómodos ,  jugar a "toque y medio",  dos o tres toques, obligar a que haya un 1x1 para que podamos hacer gol, etc...  el árbitro no va a pitar falta, pero nosotros podemos sentarlos 2 minutos cuando incumplen una norma o mejor, reforzarlos cuando la cumplen y que sepan siempre el por qué de lo que hacemos.

Un día nos va a pasar que lleguemos a casa y no hayamos sido capaces de evitar ganar 9-0 y que los niños no hayan competido, pero tenemos que irnos fastidiados y anticipar otra situación similar, para que no nos vuelva a pasar, para no volver a dejar de mejorar.

Os aseguro, porque lo he probado, que en ningún momento esto es una falta de respeto al rival, es más, el 90% de las veces el rival ni se da cuenta, ¡bastante tiene ya con atender a su equipo!, y de esta forma ellos también compiten, les sirve y no vamos a machacar su autoestima. No olvidemos, ¡no hay nada más importante que la autoestima de un niño!

En general, todo gira en ver que queremos, formar o ganar. Si queremos formar, como personas, deportistas y jugadores de fútbol sala, tenemos que aprovechar todo el tiempo que tengamos, premiar el esfuerzo y hacer ver al niño que estamos para aprender. Aprender a jugar al fútbol sala, aprender a ser deportistas y aprender a ser personas.

Ver: "En base, los partidos son entrenamientos más"



"No hay árbitros buenos o  malos, los hay que quieren o no" 

 

Partiendo de que el título del artículo valdría para cualquier profesión que nos venga a la cabeza y que es injusto por mi parte centrarnos en la más débil del deporte, permitidme la licencia y que ahora lo explique.

Igual que el nivel de juego seguramente no haya crecido en los últimos años, el del arbitraje tampoco, pero creer que los árbitros no han evolucionado por pensamiento mágico o genética es absurdo. No crecen simplemente porque quieren no crecer. 

Como a todo, a pitar se enseña y entrena y ahora se enseña y entrena menos. Si desde arriba no hay interés por formar, ya sólo se depende del interés y motivación que tenga cada uno. Los hay que tienen mucho y los hay que no, pero eso es como jugártela a que te resuelva el partido "el bueno".

Partimos de una base de descentralización de los comités arbitrales, es decir, cada colegio se encarga de la formación de los suyos. Es un modelo que teóricamente podría funcionar bien, pero la realidad es que funciona en unos sitios y no funciona en otros. Ya tenemos la primera piedra. Directrices diferentes en colegios diferentes y jugadores y entrenadores que no sabemos con lo que nos vamos a encontrar cada sábado.

Lo cierto es que, que funcione o no funcione, no es una cuestión del modelo, sino de querer crecer, de ahí el título. Funcionan los comités que hacen formaciones, que escuchan, que quieren mejorar, que se preocupan por el deporte y que no se meten en una trinchera para no recibir golpes y tratar de golpear cuando puedan.  

 Hace poco tuvimos la oportunidad de hacer una formación en Torrejón con la colaboración de árbitros de la zona para acercar la figura del árbitro  a los jugadores, conocer lo que les piden a ellos y entenderlo; sacar información importante y aprender todos de cara a la competición. 


Empiezan las trabas cuando desde arriba no está bien visto que clubes y árbitros colaboremos. Después de preguntar e informarte, te das cuenta de porqué. No hay interés en mejorar. Hay ofrecimientos por parte de gente formada que de forma altruista quieren ayudar y no interesan. Árbitros que exigen y critican son mal vistos, árbitros que dialogan y quieren entender el juego, también lo son, e incluso árbitros que se llevan bien con los equipos, ¿qué problema hay en que tengamos buena relación fuera? no acabo de entenderlo. Menos mal que hay muchos que sí quieren y que piensan más allá de lo que les ordenan. 

En Santiago, de forma bastante asidua, mandábamos cortes de vídeo al comité de árbitros, para que los analizasen y corrigiesen. Se hacía y me consta que se sigue haciendo, una formación conjunta de entrenadores y jugadores con el presidente de los árbitros y un árbitro de primera división donde todos crecen.  Después se equivocan, como nos equivocamos nosotros en una estrategia o en el planteamiento de un partido, pero hay premisas de actuación colectiva, reuniones semanales para formarse, etc... funcionan, para bien o para mal, como un colectivo para crecer. Sólo se pide eso. En otros sitios no sé, en Madrid no se hace y es un gran problema. No sé de quien es la culpa, quien es el responsable, pero depende de ellos cambiarlo o de todos cambiarlo a él. 


Aquí, los propios colegiados no saben decirte pautas colectivas, directrices comunes, porque no existen.  Apenas se reúnen, no hay formación interna y al final están vendidos. ¿cuándo fue la última vez que vieron un vídeo y lo analizaron? 

El informador arbitral, que al final, por desgracia, condiciona el juego, está muy mal interpretado. Van únicamente a evaluar al árbitro, a puntuarlo para abroncarlo, ascenderlo o descenderlo. Podría ser una figura muy potente bien entendida, si fuese a ayudar, a dar un feedback para hacerlos mejores. ¡hasta les gustaría que viniesen y no estarían acongojados y pitando para ellos!  Ojalá tuviésemos informadores para entrenadores, que nos viniesen a ver y a ayudar a mejorar. 


Otro tema son las sanciones a los árbitros. La sensación de los que formamos el deporte es que no hay consecuencias para los errores graves y que si las hay son arbitrarias, sin criterio e incluso saltadas a la torera. No creo que la formación pase por ellas, pero sí que es evidente que tal como están entendidas, desde el oscurantismo, la arbitrariedad y casi la "dedocracia", no funcionan


Después están ascensos y descensos. Con muy poca experiencia pitan en categorías de nivel, en una exigencia para la que no están preparados y pasa lo que pasa. Es verdad que no hay mucha gente que quiera dedicarse a arbitrar, pero si encima no se cuidan desde arriba, habrá aún menos. ¿Cómo es posible que haya parejas de segunda B que sólo han pitado dos o tres jornadas de trece cuándo hay otras sin formación suficiente pitando? ¿qué necesidad hay de ascender a gente que no está preparada teniendo más parejas que sí lo están y pueden pitar más partidos sin problema? 


 Si no domino mi trabajo y la gente me ataca por ello, mi actitud se convierte en defensiva, me protejo, hablo mal, me pongo nervioso y ya no sé ni lo que estoy pitando. Tendemos a esconder las carencias con una actitud agresiva. Es como cuando a un entrenador se le está yendo el grupo de las manos porque no tiene recursos para manejarlo, su solución natural es gritar, castigar e imponer, o la contraria, callarse y no decir nada. No sé qué es peor.  Si  además desde arriba te dicen que impongas tu autoridad desde un lenguaje agresivo, se junta un cocktail que acaba estallando. La sensación que hay es que cada muy poco presenciamos partidos que se les van de las manos a los árbitros. Los clubes tenemos nuestra parte de culpa por no exigir, por callarnos. Al final, funciona el miedo. Si cada semana hubiese veinte quejas algo se habría hecho ya. 

Todo esto es formación y experiencia, nada más. Esto es querer y es que quieran los de arriba. Es de agradecer, que me consta que los hay,  los sitios donde eso pasa, donde trabajan para el fútbol sala y no para egos o intereses personales. Mientras nos toca estar donde no pasa, dependemos únicamente de lo que quiera cada pareja arbitral. Menos mal que las hay que quieren y mucho, menos mal que hay árbitros que les gusta pitar, que quieren ser mejores y que se interesan por mejorar nuestro deporte mejorando ellos, mejorando todos. En el deporte vamos todos, el problema es cuando unos vamos y otros vienen.  


 

 "Demasiado fútbol sala y poco de todo lo demás" 

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Existe poca conciencia colectiva entre los entrenadores y formadores de fútbol sala y eso hace que exista también poca exigencia, poco autoanálisis y que todo valga. Seguramente condicionados por el contexto económico y social de nuestro deporte, porque, entre comillas, entrena cualquiera. Tengo la sensación de que cada vez nuestro nivel es peor, sin ningún ánimo de criticar a nadie, sino simplemente con ánimo de levantar una señal de alarma, porque la línea no es positiva. 

Cuando hablo de "nuestro nivel", me refiero a todas las categorías, desde primera división hasta prebenjamines. Es verdad que la situación económica no ayuda, porque a menos dinero, menos tiempo puedo dedicar y, a menos tiempo dedicado, peor trabajo. Sí o sí. Si en primera división hay entrenadores que no son 100% profesionales, lógicamente, por muy buenos que sean, su tiempo dedicado al fútbol sala va a ser menor, el nivel de su trabajo va a bajar. El porqué no hay un convenio que obligue al menos a ser profesionales en primera y segunda es un tema que se me escapa, pero que clama al cielo. 

Creo que nos falta formación en todos los ámbitos y a todos los niveles. En la base es casi siempre lo mismo en todos los lados. En pocos sitios existe una metodología y en pocos sitios entrenan entrenadores titulados y sobre todo formados. No existen clubes como tal, sino conjuntos de equipos que van con la misma equipación, pero cada uno de su padre y de su madre. Otro tema son las titulaciones, las federativas y las académicas tienen muchísimas carencias. Como todo, las hay mejores y peores en ambos lados, al final dependen directamente de los formadores que las den, pero todas, absolutamente todas, tienen muchísimo que mejorar. Luego está el problema de que con un "título" de monitor se puede entrenar a casi cualquier nivel en categorías base, ¿para qué me formo más si hasta juveniles me vale y no voy a pasar de ahí? Urge marcar una línea mucho más importante entre el nivel 1 y el de monitor, pero claro, los cursos de monitor dan mucho dinero. 

Luego hay un aspecto grave y muy importante que es la formación general de los entrenadores. Como colectivo nos lo tenemos que mirar. Si analizas la formación extradeportiva media de los entrenadores de baloncesto, todos tienen una carrera superior, todos hablan inglés, etc...¿cuántos en nuestro deporte? Es un dato muy determinante, cuanto más sé más quiero saber, cuánto menos sé, más creo que sé y menos quiero aprender. Dominamos o, más bien creemos que dominamos, los fundamentos de nuestro juego, que ya os digo yo que la mayoría no lo hacen, pero ¿sabemos enseñar?, ¿sabemos como aprende el cerebro de un niño o de un adulto?, ¿sabemos hablar en público?, ¿sabemos planificar?, o sin más, ¿sabemos escribir?. Es duro, pero es así, nuestro nivel formativo general es horrible, porque nuestro nivel de exigencia es horrible. 

Es verdad que el origen del fútbol sala es humilde, costó mucho arrancar y bastante hicieron quienes fueron montando todo esto. Pero ahora tenemos que dar un paso en ese sentido. No podemos ir a congresos y conferencias y que haya faltas de ortografía en todas las presentaciones, que el nivel de formación en los cursos sea el que es, que entrene cualquiera a casi cualquier nivel o que no exista el fútbol sala como tal en casi ninguna institución educativa superior¿Habéis comparado un tiempo muerto de tv de un entrenador de baloncesto con uno nuestro? Me voy a tv porque son los que están expuestos, pero en las demás categorías el problema es el mismo. Lo que pasa es que aquí vale todo porque nadie dice nada, digas la burrada que digas.

Clama al cielo que la ciencia diga una cosa y nosotros nos empeñemos en seguir haciendo otra, porque se hizo así toda la vida. ¿Realmente es importante saber mucho fútbol sala para entrenar niños benjamines? ¡Claro que no! Hay que saber dos cositas de fútbol sala y mucho de otras cosas más importantes.

En resumen, dos mensajes importantes. Por un lado, debemos entender que entrenar es enseñar y para enseñar hay que saber lo que se enseña pero también hay que saber enseñar. Por otro lado, se trata de entender que cuanto más sepamos de todo lo que podamos, mejor vamos a ser en cualquier cosa que hagamos. No se puede querer saber sólo de fútbol sala, porque al final ni de fútbol sala sabemos. 

 

 



"¡No regatees de último!" 
La pérdida del 1x1


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Dicen que la salsa del fútbol sala es el 1x1,  es la forma más sencilla y más efectiva de desajustar una defensa organizada. A finales de los 90, con el boom de los entrenadores españoles  y el culmen del profesionalismo, con la existencia en cada equipo de varios jugadores brasileños que marcaban las diferencias, la tendencia en el trabajo táctico fue de darle muchísima importancia a la pizarra, a la defensa y a las fichas y  flechas. Si bien es cierto que la evolución y progreso del deporte trajo muchas cosas positivas, dejó una víctima clara, el “regateador”.

Se comenzó a potenciar el jugador “táctico”, de control y pase y que no cometía errores. Era “fácil”, porque al final marcaba diferencias el brasileño de turno. Con esta dinámica, los jugadores talentosos en el 1x1 se perdieron, el jugador español empezó a salir cortado por el mismo patrón, y del mismo modo que con el juego de 4 dejamos de crear pivots, también perdimos esta figura, nos volvimos planos, tácticamente correctos, pero sólo eso.

Con la llegada de la crisis, la presencia de extranjeros en la liga se ha visto reducida por la situación económica de los clubes  y nos hemos encontrado con un deporte donde nadie se sale del guión, y donde no había jugadores capacitados para marcar diferencias de forma individual. Al final, entre la tendencia social de perder el juego de la calle, los modelos de entrenamiento y las circunstancias,  nos llenamos de jugadores de control y pase.

Habiendo sido conscientes de esto, en los últimos años se está poco a poco buscando invertir esta tendencia, poco a poco volviendo a fomentar el regate, y poco a poco recuperándolo para el juego. Dicen que Luís Fonseca lo hizo en su Pinto,  ahora vemos equipos como Pozo Murcia, que basan gran parte de su juego ofensivo en él y cada vez más jugadores con esa capacidad. Los entrenadores los buscamos debajo de las piedras.

EL NIÑO QUE REGATEA
Cometemos un error imperdonable y que tenemos que empezar a erradicar, “corregir” al niño regateador. Con siete u ocho  
años, aparecen niños que regatean, que se atreven, hábiles y que les gusta tener el balón en sus pies.  La errónea tendencia del formador es quitarle eso, decirle que la pase y que no “chupe”.

Lo que se propone es otra cosa, es fomentar que regatee, que se atreva y poco a poco irle enseñando donde, pero no prohibirle que lo haga. Se propone reforzarlo, reforzárselo a él y a los compañeros. Esto no es para nada contradictorio con buscar educarlos en la “generosidad” deportiva, simplemente tenemos que enseñarle con paciencia cuándo, cómo y dónde y diferenciar actitudes egoistas con malas tomas de decisión. 

 

 Tenemos diamantes en bruto, niños con potencial, con habilidad, y los convertimos en planos. En definitiva, lo ideal es reforzar esas actitudes en los que las tengan y fomentarlas en los que no. En una categoría como benjamín, debemos de intentar que todos regateen, que todos se atrevan y que todos pierdan muchos balones por querer jugar, tienen que perderla mil veces hasta que realicen acciones positivas.

“NO REGATEAR DE ÚLTIMO”
Ésta es quizás la corrección más común y yo no estoy para nada de acuerdo. Evidentemente no es correcto estar continuamente regateando cuando estamos delante de nuestra portería pero, ¿es siempre una mala decisión? ¿lo corregimos también cuando es efectivo y genera una superioridad o en este caso lo aplaudimos? ¿y si mi equipo pierde y tengo que correr riesgos? ¿y si ese jugador es tan hábil que de diez regates va a salir con el balón dominado en 9?

Lo correcto es enseñar a valorar los riesgos, a que el jugador piense si en ese momento el equipo necesita arriesgar o no, si el marcador lo requiere  y cuán efectivo es en esa situación. ¿Es más seguro salir jugando que que salga Ricardinho regateando?  No siempre puedo regatear de último, ¡pero tampoco nunca!

 


 


"LOS MINUTOS, EL NIVEL Y EL ESFUERZO" 

 

 

El reparto de minutos en el juego es una buena medida donde el formador muestra realmente sus preferencias, si forma de verdad o forma sólo de “boquilla”.

En base, incluido 100%  para mí cadetes, champions league o liga local y con matices juveniles, estamos la mayoría de acuerdo en que deben de jugar todos. El problema viene en cuánto.

Bajo nuestro punto de vista, la respuesta es muy simple, a igualdad de esfuerzo, interés y comportamiento, lo mismo todos. Si tenemos que premiar premiamos estos valores y si tenemos que reducir minutos que sea por esto. Educar está directamente relacionado con no valorar el resultado, no valorar si el niño/adolescente pasa o no bien el balón, sino si lo intenta, si pone todo su interés en ello. Nos dejamos la piel y no ganamos, nos vamos orgullosos y felicitamos al rival, eso es deporte y eso es la vida. 

Además, no es cuestión sólo de jugar los mismos minutos, es cuestión de que jueguen minutos importantes. Un niño es niño, no es tonto, no vale que yo les diga que el resultado no importa, pero al final siempre acaban jugando los momentos clave los mismos. Es una cuestión de coherencia y de formar a todos. Todos deben de ser importantes, sentirse importantes y jugar momentos importantes , porque eso es parte del proceso formativo.

Muchas veces, esto implica perder a propósito el partido, porque hoy le toca acabar a los  menos hábiles ¡qué más nos da si el resultado no nos importa! ¿o realmente si?

En la dirección de equipos de base, la clave es el equilibrio, buscar compensar cuartetos y evitar juntar a los más hábiles en uno y los demás en otro. Por lo mismo, porque el niño se acaba dando cuenta de a qué cuarteto le meten los goles. Es cuestión de haceros una pregunta:
¿Formo de boquilla o educo de verdad?



"A propósito de la pretemporada"

(17 de agosto de 2017)
 

Cada verano, cada final de temporada, el grueso de los que nos dedicamos a esto, comenzamos a planificar, a volvernos locos con lápiz y papel, para tratar de organizar el siguiente curso, para tratar de comenzar a dibujar el cuadro que nos gustaría que fuese nuestro equipo. 



Desde el punto de vista del entrenador, al menos desde el nuestro en partícular, las pretemporadas son momentos muy agradecidos, donde se acumula mucho trabajo y mucha información y donde sentamos las bases de nuestro modelo. Estoy convencido que es el mejor momento para ver, los que puedan, todos los entrenamientos posibles de todos los equipos que podamos, porque en cada sesión el número de correcciones y premisas que aporta el cuerpo técnico es, o debería al menos ser, mucho mayor que durante el año. Recuerdo como un punto de inflexión personal en cuanto a conocimiento del juego, una pretemporada del entonces Lobelle de Tomás de Dios, hace ya nueve años, a la que asistí completa desde la grada
un auténtico máster!. Premisas y correcciones a mansalva, conceptos nuevos que después se dan por hechos y un montón de información.   


Sobre las pretemporadas, sus objetivos y las metodologías hay muchísimo escrito. Lo tradicional ha sido siempre darle muchísima importancia  a la parcela física, al trabajo condicional, muy por encima de los otros aspectos. Creo que esto poco a poco ha ido cambiando y cada vez más se plantea de forma global, entrenando fútbol sala y no atletismo. 



De un modo muy simplificado, entrenar es, en nuestro modelo, mejorar a cada jugador y hacer que se entiendan entre ellos, hacer que trabajen como equipo. En la pretemporada es lo mismo. El aspecto físico nos condiciona (condicional), nos limita igual que el resto del año, en el sentido de que ciertos conceptos no se pueden/deben trabajar el primer día.  Igual que en marzo la sesión del lunes no es igual que la del martes,  entendemos que nadie llega y entrena 
transiciones de modo real los primeros días. Lo que más difiere del resto del año es el orden de fundamentos que vamos introduciendo.

Creo fundamental educar al jugador para que sea deportista, para que cumpla los planes de trabajo y venga de verano en un buen estado. No es algo demasiado complicado, simplemente tiene que entenderlo y saber donde está, saber que trabaja para él. A partir de aquí, es llegar y entrenar, sentando bases técnico-tácticas desde lo general a lo más específico, de simple a más complejo y entendiendo que la figura del preparador físico es fundamental, como lo es el resto del año, desde un punto de vista de prevención de lesiones y de trabajo coordinado con el resto del cuerpo técnico, para manejar cargas de las tareas, para manejar el volumen y la intensidad, teniendo claro
 que a fútbol sala se entrena en la pista y jugando. No digo que si un día no tienes pista no te vayas al parque, claro que eso te puede sumar si no tienes otras opciones, pero habiendo pabellón, entrenar fuera de él, salvo raras excepciones, no lo veo. 

Nuestro trabajo como entrenadores es optimizar a nivel técnico-táctico todo lo que podemos ir introduciendo y entrenando con la limitación de que las tareas y las sesiones han de ser con una intensidad media-baja y gran volumen al principio. Esto nos obliga a estructurar el proceso de enseñanza-aprendizaje ajustándonos al estado condicional inicial y a la evolución de éste. Nuestra
 prioridad es asentar las bases del equipo, funcionar como tal.


Leí que en rendimiento el objetivo de la pretemporada es llegar al primer partido de liga y ganarlo. No digo que esto sea del todo así porque ganarlo no depende cien por cien de ti, pero me gusta. Al final es preparar el primer partido para llegar lo mejor posible, luego ya pensaremos en el segundo...





"Sumar por querer sumar"

(5 de junio de 2017)
 

Hoy es lunes después de nuestro IV Clínic para Entrenadores Torrejón Sala. Hemos dedicado mucho tiempo y cariño a la organización desde todos los que formamos el club, desde la familia que poco a poco hemos ido generando estos últimos tres años. Cuando ayer domingo por la tarde, llegábamos a casa muertos después de cuarenta y ocho horas de locura, la sensación de satisfacción por el mounstruo creado era enorme. Principalmente enorgullecen los entrenadores que crecen día a día en el club sólo por pasión, dedicando horas y horas a casi coste cero en una sociedad en la que eso no se estila, ¡vaya animales estamos creando! pero también enorgullecen todos los que se nos sumaron este fin de semana por amor a nuestro futsal.

Tratamos siempre de ir sacando conclusiones de todo, de ir mejorando de un día al siguiente y somos conscientes de 
que hemos cometido errores, de que el orden de algunas ponencias podrían haber sido diferentes o haber cambiado algún tema, pero estamos muy orgullosos de lo que cada uno ha sumado, de haber hecho mucho con poco y sobre todo de la filosofía de "sumar por querer sumar" que todavía existe en nuestro deporte. Había un chico de fútbol este fin de semana, muy formado, que estaba alucinando. Somos diferentes. 

En ocasiones, cuando como nos decían esta semana"movemos el árbol", cuando tratamos de ser activos y generar eventos y actividades, cursos dentro y fuera del club, clínics, campus o webs como éstas, existe una tendencia externa,  "algo quieren sacar de esto, hay gato encerrado". Incluso molesta. "Dice el ladrón que todos son de su condición" ¿no?. Sigo sin entender como desde organismos más potentes, claro ejemplo aquí concretamente en Madrid, el inmovilismo es total con las posibilidades que tendrían. 

Desde que he comenzado en ésto de forma seria, desde que hace doce años entré en Lobelle, me han inculcado a fuego que aquí se crece sumando, compartiendo, dejando que venga el que quiera a verte trabajar y exprimiéndolo también a él, aportando al deporte. En Santiago cada poco tiempo aparecía algún entrenador que quería conocer la metodología y empaparse. Puertas abiertas de todo, un huequecito en la oficina,en la mejor oficina que seguramente haya visto este deporte y allí dentro todo el día, porque nosotros le sumábamos a él, pero a él también le sacábamos todo lo que podíamos. Crecíamos  todos. Es un "win-win" de libro. En Torrejón seguimos haciendo lo mismo y cada vez que viene alguien está aquí como uno más, le aportamos pero también nos aporta. Nos critica desde fuera, que siempre es algo necesario, nos mejora.
Justo el s
ábado y domingo pasados he estado en Ibi en un curso con un club que desborda pasión, el lunes me quedé viendo a El Pozo trabajar todo el día y me han tratado como uno más en todo, etc...nuestro deporte sigue siendo diferente.


Decía Juanlu el sábado que no entiende como hay entrenadores que no quieren enseñar lo que hacen, yo tampoco. No sé si es miedo a lo que dirán, no sé si es que en realidad no hacen nada, o quizás sea una visión individualista y corto placista de nuestro trabajo, que los demás no crezcan para que no me quiten el pan. Cuánto mejores sean los otros, mejor me va a tocar ser a mí.

Sinceramente me enorgullezco de mi deporte cuando cada vez que me ha tocado llamar a un entrenador reputado, a un periodista o a alguien relacionado con este mundillo para que viniese a dar una charla, a realizar una visita al club o colaborar en un curso, la respuesta en un noventa por ciento es un sí instantáneo, sin pensar. No se habla de dinero porque hay el que hay, lo que se gana se reparte entre todos y punto, sea más o menos. Lo que se puede dar se da, que tampoco es cuestión de ser tontos, pero con eso basta y por eso vamos y damos todo.  El trabajo hay que pagarlo, pero para nosotros en estos eventos el dinero es lo de menos, vas porque quieres estar, porque sabes que vas a sacar cosas más importantes. En un contexto donde  se ganan cuatro perras, hacer accesible la formación a todos debería de ser obligatorio. Somos privilegiados porque vivimos de esto, pero si al final el deporte se va a pique nosotros también nos vamos.  
En este clínic de Torrejón nos juntamos más de setenta apasionados, muchos que se han hecho casi mil kilómetros para estar, sin dormir, por compartir y aprender. Alguien como Candelas se pasó casi todo el fin de semana aquí metido, compartiendo, enseñando mucho y aprendiendo. Diego Gacimartin, Julio García Mera, Alba Adá y Juanlu, el año pasado David Ramos, Muñana, etc... medio club a "full time" sintiendo y sabiendo que son importantes y forman parte de esto, David Pérez dejándose horas y horas, Valle que es el mayor ejemplo, curra como un loco para conseguir patrocinios, promocionar y aportar... Todos con una sola idea, hacer nuestro deporte mejor, sumar por querer sumar, sumar porque sumando nos suman. 

Hablábamos de "mover el árbol", de decir, hacer y dejar hacer, comer y dejar comer, de estar y de salir del inmovilismo, de crear eventos y compartir, no de boquilla sino de verdad, no de decir lo de siempre y engañar a los de siempre, sino de "mover el árbol" para hacer que avance y de paso, para que caigan las manzanas podridas, que las hay, pero que tampoco molestan tanto, el árbol va a seguir andando.

¡Gracias a los que seguís agitando!



Comienzan las temporadas y es el mejor momento para reflexionar y no volver a cometer los errores del pasado.

"Campeones o formadores"

(artículo de opinión, junio de 2015)
 

Llegamos a final de temporada y acaban competiciones. Acaban ligas, copas y torneos, con las finales aparecen campeones y perdedores. En base, cada año es la misma canción, no aprendemos. 

Deporte es competición y en rendimiento el objetivo es evidente, ganar, ¿y en base? ¿Vendemos que somos campeones de cadetes o infantiles? ¿Sirve eso para algo? 

Es bonito ver como los niños celebran, como se divierten y como disfrutan esas experiencias formándose, tanto jugadores como técnicos, eso es deporte 

Pero aparecen entrenadores que dicen haber sido campeones de la liga benjamín, malo. El trofeo de un formador debe de ser ver la evolución, ver como salen siendo mejores personas, mejores deportistas y mejores jugadores. Haber entrenado a niños que llegan a ser profesionales nos llena mucho, es una satisfacción tremenda verlos enfrentarse en primera división y, alucinad, sin haber a penas ganado nada en base ¡nadie se acuerda del campeón cadete! Pero también nos tienen que llenar mucho los que acaban el año siendo más responsables, estudiando un poco más, implicándose en deporte y tú sabes que algo has ayudad¡eso sí que son títulos! Es tanto o más importante enseñar a ganar,  como a perder o hasta a empatar, eso es la vida. 

Cuando trabajamos con niños, lo más importante debe de ser el niño. Nuestro objetivo como formadores debe de ser formar a todos, al “mejor” y al “peor”, como personas y deportistas primero, y como jugadores de fútbol sala después. Ganar no debe de ser ni secundario, enseñar a ser competitivos no tiene que ver con enseñar a ganar. Es más, ganar siempre es tan malo o peor como perder siempre. 

 Dicen que el deporte forma en valores y cada vez estoy menos de acuerdo, al menos de forma general. Es una gran herramienta para formar, pero también lo es para transmitir valores negativos, la clave son las manos que la utilicen. Podemos utilizarla para formar personas educadas, con ilusión, que trabajen en equipo, que valoren el esfuerzo de los demás y el suyo propio, etc…pero también para crear grandes egos que sólo piensen en sí mismos, padres e hijos. 

Ahora todos venden que quieren formar, lo que ocurre es que quiero formar, pero el “bueno” juega 38 minutos y el flojo 2 cuando vamos ganando . Quiero formar, pero festejo victorias como “champions” y estoy abatido en las derrotas. Quiero formar, pero si mi jugador hace un gol con una toma de decisión equivocada “me olvido” de corregirlo y lo celebro, etc. Quiero formar pero….quiero ganar. 

Vemos niños cadetes con representantes, que han cambiado de equipo “al mejor postor” cuatro veces y muchas veces

 provocado por un entrenador que se los lleva a donde va, para  seguir ganando, haciendo cvHacemos pruebas de captación para seleccionar niños de ocho años, dejando a otros fuera de nuestro súper equipo de benjamines. Provocamos que “deportistas de élite” de 7 años jueguen finales de campeonatos de España. Presenciamos tanganas en partidos de prebenjaminesFormamos sólo al bueno. Asistimos a goleadas 27-0 en infantiles. Y así un largo etcétera, para reflexionar. 

El futuro de nuestro deporte depende de nosotros. Es sólo una opinión y no hay que estar de acuerdo. Pero analizar y mejorar es una necesidad. Los resultados son el día a día, pero la base y el trabajo con los niños es la clave, de eso va a vivir el fútbol sala y en eso somos buenos, pero podemos ser mucho mejores.


 


"CALENDARIOS: ¿INTERESAMOS O NO?" 

 

 


Excesivamente sindicalista o no, alguien tiene que denunciar, valorar o meter mano en la locura que estamos sufriendo "los del futbito" con respecto a la elaboración de los calendarios.

De todos es conocido el lío entre LNFS y RFEF con respecto a las jornadas FIFA, la presencia o no de internacionales y el calendario de liga. Lo que igual es menos conocido son las invalorables ya virtudes de nuestro calendario de segunda b o juveniles división de honor. Ni sé de quién es la culpa ni quiero saberlo, ni sé si les interesa o no pero quiero decirlo.

Dudaba si opinar sobre ello o simplemente enumerar los hechos y que cada uno opine, pero veréis que los propios hechos opinan. Comenzamos. 

En verano, un equipo, Fuenlabrada, que todo Madrid y media España sabía que no iba a salir, aparece en el calendario hasta el último día, la última semana, para al final eliminarlo y mantener el calendario, con su correspondiente jornada de descanso y lo que ello conlleva. Tragamos, porque al parecer sus dirigentes no comunicaron nada, pero si lo sabe todo el fútbol sala, se podía haber evitado seguro. Prácticamente a la vez, resulta que la liga de división de honor juvenil comienza el diez de septiembre, mientras que la segunda b el diecisiete. Pretemporada exprés de juveniles, con en perjuicio del nivel de la competición o formativo. No sé los demás clubes, pero aquí entre casi treinta juveniles nos cuesta tener quince para entrenar en agosto. También tragamos, porque somos muchos equipos y hay que acabar en abril, pero ni a la formación de los chicos ni al deporte beneficia en nada todo esto. 

Comenzamos a mirar el calendario, llegamos a navidad y resulta que hay jornada el siete de enero, tanto de segunda b como de juveniles. Paran primera y segunda división de LNFS, pero nosotros competimos, para más INRI, el senior en Murcia. Bonita la broma de entrenar sí o sí, gente amateur, en fiestas y viajar el día siguiente a reyes. Imaginaos en qué condiciones jugaron la mayoría de los equipos esa jornada, con bajas y con la gente sin entrenar, "cuidando el deporte".

Desde el parón navideño, entre descansos por lo comentado de Fuenlabrada, semana santa, festivos y dos semanas de descanso por el campeonato de España juvenil, no encadenamos nunca más de dos o tres semanas seguidas jugando. Incluso en nuestro caso, nos toca jugar la penúltima jornada de liga, descansar dos, una porque por algún motivo no hay liga y otra por nuestro descanso, y jugar la última jornada. Es decir, no jugamos desde el veintinueve de abril al veinte de mayo. Imaginaos el marrón si nos estamos jugando algo o la forma de mantener al equipo en competición si no. Adultaramos sí o sí.

A todo esto, ya obviamos la polémica de todos los años de que las competiciones no paren en la jornada de la Copa de España. No sé si es una guerra que algún día ganaremos, pero que haya niños jugando a fútbol sala en el pabellón de al lado de donde se lleva a cabo la fiesta de nuestro deporte,o que ni los que competimos en segunda b, tercera, feminino, etc...podamos asistir sin aplazar, es de un absurdo que, o se hace a propósito, o es muy dificil de comprender. Hago una fiesta a la que no pueden asistir los que formamos parte de ella.  

Y la gota que colma el vaso es la coordinación con las selecciones juveniles. Resulta que en el calendario estaba previsto el fin de semana del dieciocho y diecinueve de marzo como la fase final de éste, con lo que no había jornada ni de segunda b ni de juvenies. Todo normal. Pero resulta que se coloca una concentración de la selección española sub-19 y se cambia la fecha del campeonato, pero se les olvida cambiar las jornadas de liga y ni se nos notifica. De donde salió esa concentración y porqué no se previó no tengo ni idea, hasta lo paso, pero ¿tanto costaba una vez aparece cambiar las jornadas?

Nosotros nos enteramos en la Copa, la semana anterior, de que en la jornada de descanso no iba a haber nada, pero que cuando los juveniles tengan selección, nosotros tenemos liga de segunda b y de juveniles, sí sí, leéis bien, de juveniles. Lo estoy escribiendo y sigo sin entenderlo. Preguntamos y nos dicen que si queremos podemos aplazar pero ¿es solución? ¿tenemos nosotros que buscar fechas y mover a rivales? ¿están obligados los rivales a cambiárnoslo?, si yo no tengo a nadie en la selección ¿te cambio el partido?. Lo mires por donde lo mires, es de traca. 

La realidad es que por la buena fe del rival y porque coincide que es de Madrid, los juveniles van a jugar entre semana como mal menor, pero en segunda b, jugándonos mucho, vamos a casa de un rival directo sin un jugador de más de veinte minutos,o sin dos si se lleva al otro juvenil que tenemos que juega quince. La realidad es que prácticamente no existen clubes en la comunidad que apuesten por juveniles, que existe un problema formativo enorme por culpa de equipos y de asesoramiento a los chavales, pero luego tú a los clubes que tienes que lo hacen, los perjudicas. Al final, si miramos por nosotros y no por los jugadores o por el deporte, o no fichamos juveniles o no los dejamos ir a la selección, con todas las de ley.  

Nosotros jamás vamos a mirar por nuestro interés por encima del de los chicos o del fútbol sala, lo que no tenemos tan claro es que los que organizan este despropósito lo hagan. Analizándolo bien, sólo encuentro tres motivos para esto, o falta de interés o ganas de fastidiar o incompetencia, y no sé cúal es peor...



"EL SÍNDROME POST-VOCACIONAL" 

 

"Resaca" de la Copa de España de Ciudad Real

 

Volvimos de Ciudad Real con una experiencia nueva, reventados de días de mucha actividad y poco descanso y con una sensación de síndrome Post-vacacional, como quien vuelve de vacaciones, aunque en este caso es más bien "vocacional".

Ciudad Real fue una copa distinta, la parte social este año, yendo de "vacaciones" cobró más importancia que otros. Especial por ser mi primera fuera de Santiago y por ser un motivo para ver a mi gente. Juntamos Madrid con Santiago, pero también con Lugo, con Ourense/Coruña, con Cataluña, con Andalucia, con Canarias y hasta con Japón. Nos une la pelotita.

En el plano formativo empezábamos las Jornadas Anefs, Valle y yo con la charla el viernes. La disfrutamos, la intención para nada era sentar cátedra sino compartir lo que hacemos, interactuar y mejorarlo. Creo que lo conseguimos y nos fuimos muy contentos. Un placer y un orgullo. Me decía Santi no hace mucho, que uno es tan bueno como la gente de la que se rodea, en ese sentido siempre he sido un privilegiado, tanto en Santiago como ahora en Torrejón.

Sacamos un montón de cosas de las ponencias que pudimos ver, pero nos quedamos con el mal regusto de no poder asistir a las de los Pepe, Pico, Óscar, Sergio, etc.. por coincidencia de horarios. Al final, como preveíamos, la falta de entendimiento no beneficia a nadie y, de un modo u otro, todos salimos perjudicados. Veremos a ver si aprendemos de ello. En general, el colectivo de entrenadores no entiende de bandos, la política se nos escapa. 

Volviendo a la competición, me alegro mucho por Dani Rodríguez, hablando con él trasmite pasión por el deporte y eso se transforma en horas de trabajo. Los equipos son espejos de los entrenadores y Jaen muestra esa entrega. Al final, el juego premia a los curritos y han sido un ejemplo de ello. Genial.

Recuerdo una conversación con el propio Dani en verano, en la que hablábamos del fichaje de Eloy y la configuración de plantilla que buscaban, u otra con Diego Ríos en las mismas fechas, cuando estaban cerrando el fichaje de Cuco, en la que comentábamos el equipazo que estaban haciendo. Equipazo si, pero ninguno esperábamos esto...¡qué bonito es el fútbol sala!
 

Del juego como siempre aprendimos, de la propia experiencia de ver siete partidos y el lujo de verlo rodeado de puntos de vista cualificados. Es increible como hay casi tantas visiones de cada encuentro como entrenadores viéndolo. Interesante el juego de cinco del Ribera de Pato, con esos movimientos novedosos. Para estudiar también la apuesta de Duda para remontar contra Jaén, cuando junta a Álex, Adri, Matheuz y Juanpi a jugar una especie de 2-2, ¡no sólo se puede remontar con el 5x4!
Me quedo también con Eseverri, con su presión en los últimos segundos del partido con su equipo eliminado. No lo conozco personalmente pero yo quiero un capitán así. Después que vaya un juvenil a ese equipo a jugar andando, ¡Chapeau!

Para mí la gran victoria de esta copa fue la afición de Jaén. A los de Santiago nos recordó a esas finales con la grada entregada. Estamos perdiendo a la gente en nuestro deporte, y sin gente, esto se acaba. Es verdad que los condicionantes no ayudan, que las reglas son horribles, la repercusión es la que es y que la calidad, con la crisis, innegablemente ha bajado, pero como entrenadores tenemos nuestra parte de culpa. Hemos condicinado todo a la pizarra y deshauciado el 1x1, hemos preferido no arriesgar a ser valientes y apostar por el control antes que el riesgo, por veteranos antes que jóvenes, etc... Nuestro granito de arena para hacer crecer el deporte depende, en muchas ocasiones, no sólo de enseñarlo, sino también de hacerlo atractivo. El mejor gol de la copa lo marcó la afición de Jaén, sin duda.

                                                              

Volvemos ahora con esa sensación de ganas de más, siendo mejores entrenadores seguro, con más experiencia e información. La peor noticia es que falta un año para la siguiente copa, la mejor, que ayer ya hubo entrenamiento. Parafraseando a Celtas Cortos,
¡Nos vemos en los pabellones!


"PIEDRAS CONTRA NUESTRO TEJADO" 

 

 

Se acerca otra copa y se acerca la semana más importante para nuestro deporte en España. La copa es diferente, son cuatro días donde sólo se respira fútbol sala. Para los entrenadores es el "viaje del año", cuatro días para ver amigos y compañeros de todo el país, cuatro días para divertirnos, pero también cuatro días de reciclaje formativo.

A los siete partidos con los ocho mejores equipos en cuatro días, a todo el intercambio de información y charlas con colegas, unimos además, las ya clásicas jornadas formativas que se desarrollan por las mañanas. El año pasado los entrenadores, que aunque como colectivo tenemos muchas cosas que mejorar, creo que en general no entendemos demasiado de bandos, nos quejábamos de tener que dividirnos y escoger. Este año, por cabalidad o suerte, al menos no nos hace falta eso. Creo que es un acierto, independientemente de quien lo organice.

Finalmente, por un tema personal de Miguel LLansola, Anefs ha vuelto a ofrecerme la posibilidad de colaborar y dar una charla. Encantado. No cabe duda que hubiese preferido mil veces estar viendo la ponencia que realizaría él, al que deseamos todos lo mejor y que espero seguro, podremos disfrutar en otra ocasión. Por mi parte, agradecer enormemente la confianza de la asociación otra vez, me llena de responsabilidad, espero estar a la altura y sobre todo que disfrutemos y aprendamos todos los cuatro días.

Decía en el título que nos tiramos piedras contra nuestro tejado y van muchos años. Cada año, para todos los que competimos, es más difícil poder ir porque las competiciones no paran. Cuando se van acercando las fechas, empiezas a llamar a amigos y muchos, resignados, no pueden venir a la copa porque tienen partido y aplazar ni es la solución, ni es fácil.  Nosotros hemos buscado el mal menor de adelantar a viernes, perdiéndonos esa jornada, para poder ir a la mayor cantidad posible, pero porque estamos al lado. ¡Estamos locos! ¿Quién va a ir a la copa si la gente del fútbol sala no puede ir? ¿Quién va a ir si ni jugadores ni entrenadores pueden? ¿Cómo es posible que ni femenino, ni segunda b, ni tercera, ni juveniles, ni prácticamente ninguna categoría paren? ¿Cómo podemos celebrar la fiesta de nuestro deporte sin la gente que forma parte de él? ¿Cómo pueden ni parar todas las ligas de base en Guadalajara? 

Más o menos conocido es que la relación entre LNFS y la Federación no es buena, existe una guerra política en la que ni quiero entrar ni me interesa, pero fastidia bastante que cada uno sólo mire por, permitidme la expresión, su culo, su ego y su bolsillo. Al final, por el deporte, que es lo importante en esto, no mira nadie. Los que pagamos el pato de guerras económicas y de intereses somos los que, mal que bien, sólo queremos disfrutar de nuestra pasión.

Al igual que el año pasado con el tema de las jornadas para entrenadores, ni sé ni quiero saber quien tiene la culpa, pero sí tengo claro que ni técnicos ni jugadores somos culpables. Bueno, o sí, porque juntarnos,plantarnos y tener fuerza como colectivo suena bastante utópico. Mientras no lo hagamos, el fútbol sala y los que lo formamos seguiremos recibiendo los golpes de las piedras que nos tiramos nosotros mismos. No crecemos porque no nos merecemos crecer.


 




LA EXCUSA DE LAS NORMAS

 Llevamos mucho tiempo quejándonos de todo el daño que han hecho las normas a nuestro deporte, que son malas, que no fomentan el espectáculo, que no están hechas por gente de fútbol sala, etc…  Estoy muy de acuerdo con todo esto, pero creo que se están convirtiendo en la excusa perfecta para esconder todas las carencias que si dependen de nosotros.

Por trabajo y placer, en esa extraña combinación de pasión y enfermedad que sufrimos los entrenadores, vemos una cantidad de partidos tremenda cada semana. La sensación con la que me fui el sábado a cama, después de ver cinco partidos y el España-Rusia, fue bastante desalentadora. La tendencia del deporte, lo que vemos cada día, son equipos que cada vez proponen menos, que juegan a no fallar y a un ritmo que aburre a las ovejas. Para muestra un Mundial.

Hemos perdido calidad, eso es evidente, y sí que es verdad que el resto de países se han acercado a España y Brasil, otra evidencia, pero creo que el nivel de ambos ha bajado tanto como han subido el resto y la culpa es nuestra.
Provocados por el resultado seguramente, por miedo, por lo que sea, cada vez se juega a menos, se propone menos. Esto dista mucho de querer ser una crítica a nadie porque nosotros nos incluimos los primeros.

En rendimiento, condicionados por la necesidad de buscar ganar, el deporte se  ha convertido en ver quien falla menos y ya nadie propone. Pero ojo, que es lo mismo el nivel del equipo, porque hasta los más grandes, cada vez proponen menos.

La principal razón somos los entrenadores, eso seguro. Pero hay más factores y sí, las normas también son uno más.
Primero, no hay juego en la calle, con lo que hemos perdido el regateador y se ha bajado calidad, difícil solución a eso porque es un problema social. Al menos, que cuando los niños vayan a entrenar entrenen a fútbol sala y jueguen con la pelotita. 
Después, los equipos cada vez entrenan menos. En segunda b, equipos entrenan tres sesiones y alguno dos a la semana, pero es que en primera muchos ya no hacen dobles sesiones. Al final, se trabaja lo justo, se mejora poco y es más fácil no proponer que proponer, más rápido de entrenar.

Hay otros dos aspectos claves para mí. Primero nuestra formación como entrenadores. Sí o sí es muy defectuosa y más que eso, se llega demasiado rápido, saltándonos pasos. El descenso del dinero en el deporte hace que, con ser un entrenador barato y tener título, aunque a veces ni esto, es relativamente simple entrenar en una categoría alta. Pan para hoy y hambre para mañana. Es exponencial, yo no estoy formado, luego no formo bien, luego mis jugadores no progresan y normalmente el batacazo que me meto es grande. Peligro de saltarnos pasos, peligro también de devaluar si se puede aún más, la profesión. Para mí, con todos mis respetos, lo pasos de uno en uno y mejor no entrenar que regalarse. "Ganas" tú hoy, pero pierde el colectivo mañana y pierde mucho el deporte. 

Otro aspecto, quizás el más importante y también muy relacionado, es que en base tampoco se enseña a jugar. Al final, que un equipo que se juegue puntos, que tenga que ganar, no proponga buscando el resultado puede hasta llegar a ser lícito, pero que lo hagan niños… Es otra vez la condena de buscar ganar en base y de no tener monitores formados. Es mucho más fácil enseñar a no jugar que a jugar y es la tendencia. También es verdad que para enseñar a jugar hay que conocer el juego y si nuestra formación es la que es, se complica. 

Tomás de Dios, el mejor que he visto trabajando con base, utiliza la expresión “delito deportivo” y creo que es muy adecuada. Se ven, con niños, defensas cerradas, juego prefabricado, saques del portero con el pie al otro campo, estrategia, los “buenos” jugando cuarenta minutos, portero jugador, etc… al final, ganamos la liga benjamín o cadete o juvenil, pero ninguno de mis jugadores sabe jugar. Al final, llegan jugadores a rendimiento, adultos, algunos con muchos años de experiencia, y ni entienden el juego ni tan siquiera son capaces de controlar con la planta con la no dominante. Claro, es mucho más fácil que hagan lo que saben hacer, que ganemos a los niños que tenemos enfrente y que todos los padres nos digan que somos buenísimos entrenando.

Creo, estoy convencido, de que tenemos que mirarnos el ombligo, que no podemos permitir que la gente venga a ver a nuestro equipo y se aburra como una ostra, aunque ganemos. Que como formadores tenemos que conocer el juego lo primero y enseñarlo después. Que nuestra principal función es hacer mejores a nuestros jugadores. Que nuestro equipito de base no tiene ninguna importancia, que lo que importa es que cada niño que está en el equipo mejore, que entienda esto, que le guste y que el día de mañana sepa jugar. Que si no proponemos, si no jugamos, podemos ganar, pero pierde nuestro deporte. Que si cambiamos las normas genial, que son horribles, que a FIFA esto parece que le importa poco, pero que todo eso es política y se nos escapa, pero nuestro día a día depende de nosotros y se trata de aprovecharlo para aportar al deporte. Podemos vendarnos los ojos y decir que está todo bien, que el fútbol sala sigue creciendo. Yo no lo veo, pero es sólo una opinión. 




"Balance y vacaciones"


Hoy cerramos por vacaciones y finalizamos esta temporada 2015-2016, tercera de esta web, segunda en Torrejón Sala, primera dentro de la estructura de El Valle y la del inicio del proyecto Cenafe Fútbol Sala.

Analizar once meses es complicado pero importante, ver donde estábamos y donde estamos aporta perspectiva y es necesario.

La situación de este deporte hace que los entrenadores tengamos que hacer muchas cosas para poder (sobre)vivir en este mundillo, pero tengo claro que soy un privilegiado, que disfruto cada día pensando en el 40x20 y eso es impagable.

Torrejón Sala es nuestro gran proyecto deportivo, este nuestro segundo año, ha sido tremendo en cuanto a trabajo. Mucha gente se deja prácticamente la vida cada día para levantar un proyecto diferente, donde se rema mucho para avanzar poco, pero se avanza. El reconocimiento del premio Anefs a la mejor entidad nos ha llenado de orgullo y nos refrenda en nuestra idea, de trabajar para el club, evidentemente, pero también de trabajar para nuestro deporte y principalmente para los niñ@s y familias, que son lo más importante en todo esto. El mayor activo del club es nuestra identidad, nuestra filosofía y los cada vez más entrenadores, formadores, jugadores, padres y niños que forman parte de nuestra familia, que creen en un modelo y que sientan bases estables de cara al futuro.

En cuanto al primer equipo, como todos, ha sido un año de aciertos y errores, de un primer proyecto muy ambicioso, arriesgado y que hemos tenido que modificar durante el año. Tenemos identidad, hemos disfrutado, adaptado y cumplido objetivos. Todos los momentos complicados los hemos enfocado para mejorar y la prueba es que cada miembro del colectivo ha dado un pasito, son/somos mejores que a principio de temporada. Ver ese crecimiento de cada uno, ver como jugadores salen porque la categoría se les queda pequeña, es algo que nos llena de orgullo.

Ahora toca volver a rehacer, volver a trabajar para volver a crear y en eso estamos. Pero lo importante, la identidad y el modelo, el escudo, están claros. Ser Torrejón. Ese camino ya lo conocemos y lo tenemos andado, esa es nuestra mayor ventaja.

El proyecto de El Valle, de mi amigo Pedro Fernández, merece una mención, porque también quiere ser diferente, porque también tiene una identidad y la persigue. Han hecho esfuerzos  enormes para que pueda estar encargándome de la metodología, ayudando en la formación de entrenadores y lo agradezco muchísimo. En lo que dependa de nosotros, seguiremos sembrando para cimentarlo y que siga creciendo.  El potencial es tremendo.

Este año ha surgido la oportunidad también de dirigir la sección de fútbol sala de Cenafe Escuelas. Personalmente disfruto muchísimo de la formación. En general, a los entrenadores, todo lo que sea hablar de nuestro deporte nos encanta, porque nos ocupa casi todo el tiempo de nuestra cabeza. Poder organizar, estructurar y llevar a cabo cursos para entrenadores es un privilegio, una responsabilidad, pero sobre todo un placer.  Sembrar una escuela que piense en la formación específica para nuestro deporte, que genere gente que disfrute del fútbol sala, sin entrar en guerras ni intereses, teniendo claro que aquí hay sitio para todos los que quieran aportar, es un proyecto soñado. Estos primeros cursos intensivos que hemos organizado y hoy terminamos,  han sido un éxito tremendo,  los hemos disfrutado muchísimo y cuarenta entrenadores han confiado en nosotros con un feedback muy positivo. Después de este primer boom, ahora viene lo más difícil, confirmarlo en los ordinarios y estabilizar una oferta que creo que no existe en todo el país, con los tres niveles todos los años, en varias convocatorias, y la creación de otros cursos específicos. La intención es crear un “instituto de fútbol sala”. Por ilusión no va a ser.

El año es muy largo y ha dado tiempo también a realizar otras actividades enmarcadas dentro de uno u otro contexto. El I Clínic de Porteros, los Campus de verano e invierno, la escuela de porteros y el III Clínic para Entrenadores en Torrejón Sala, hemos participado en la I Jornada para entrenadores del F.C.  Meigas en Milladoiro, en la Jornada para Entrenadores de Benavente,  en las Jornadas Formativas de Anefs en la Copa de España, asistido al Congreso en Murcia, etc… más madera para nuestra mochila.

He dejado para el final esta página. Ya es la tercera temporada de funcionamiento y la verdad es que es para estar muy contentos. Más de 140000 visitantes han pasado por ella y una media de más de 200 la visitan todos los días, ¡se dice pronto!. Día a día actualizar la web es casi mi primera actividad, es verdad que ocupa mucho trabajo del que económicamente no se saca nada, pero acaba siendo muy satisfactorio por toda la gente que te agradece el esfuerzo porque le es útil. Nació como un pequeño granito de arena que aportar a nuestro deporte y como tal continúa. Catorce colaboradores la han hecho mejor en estos tres años y abierta sigue y seguirá para que participe el que quiera. Es una cuestión simplemente de ayudar al que le sirva, de crear material sobre un fútbol sala que creo, necesita mucho de literatura y de unificación de criterios y terminología. Con errores y aciertos, seguiremos día a día tratando de mejorarla.

Ahora toca un pequeño parón. Creo que los entrenadores en general tenemos problemas para desconectar. Nuestra cabeza se va al baloncito en cuanto nos descuidamos, pero seguramente sea sano tratar de hacerlo. Entre planificaciones y  plantilla por cerrar, prometo intentarlo. ¡Qué paséis y buen verano!


 

"Manteniendo vivo el virus" 

 



En Santiago hablábamos mucho del virus de los entrenadores, de esa "enfermedad" bien entendida, creo, de vivir para nuestro deporte, de tener un fin de semana libre e irte a ver partidos, de tirarte el verano de formación en formación.

Por afinidad profesional, desconfío de los entrenadores a los que no veo nunca en ninguna formación, al igual que confío en los que suelo ver habitualmente. A un compañero, a nosotros mismos, nos valoramos nuestro interés por formarnos y nuestra capacidad para trabajar día a día, después, a veces entra la pelotita o no, pero eso ya no depende 100% de nosotros. 

Acabamos la temporada y es el momento de aprovechar y formarnos todo lo que podamos. Buen momento para ver entrenamientos de compañeros y empezar época clínics, jornadas y congresos. Iniciamos con el nuestro en Torrejón y con las clases de los niveles en Cenafe, pero tenemos a la vista jornadas de Anefs en Madrid y el congreso en Murcia, aparecen clínics en el País Vasco, en Benavente, en Galicia, en Melide y en Pontevedra, en Valencia y en Cataluña. A todos no podremos ir, pero ganas no faltan y sé que los entrenadores responderemos seguro. Son nuestras vacaciones de entrenador. 

Creo que como colectivo, como gente de nuestro deporte, debemos de ir a todo lo que se organice de fútbol sala, lo organice quien lo organice. Al final, si la gente se mueve por algo que nos hace crecer y no va nadie, es difícil que sigan haciéndolo. 

Hoy por hoy, por suerte, tengo la oportunidad de, desde varios frentes, desde Torrejón Sala y desde Cenafe, realizar varias actividades formativas. La principal motivación es hacernos crecer a todos. Ayer fue un día de safisfacción, satisfacción no sólo de nuestro trabajo sino de nuestro colectivo. Satisfacción porque cuando se hacen cosas con interés e ilusión, los entrenadores respondemos, compartimos y acudimos. Demostramos todos que si no se hacen más cosas es por falta de interés, no porque nuestro deporte no venda o porque los formadores no respondamos. Demuestra que, evidentemente, esto ya no da para ganar millonadas, pero valorándonos, que eso es otro artículo, cuando no se ganan millonadas quedan los que quieren estar, es decir, los que merece la pena que estén.

Como decíamos, llevamos semanas preparando el III Clínic para Entrenadores en Torrejón Sala. El primero lo hicimos con todo el cariño Valle y yo, con un maratón de trabajo tremendo y en una sala de prensa para veinte asistentes. Ya en el segundo y ahora en éste, hemos dado un paso adelante y el colectivo volvió a responder.  De los casi cuarenta asistentes del año pasado, pasamos a los más de setenta que seremos este año. Ponentes de renombre que vienen porque quieren venir. Gente de nuestro deporte que no preguntó cuánto iba a ganar, simplemente dijo que quería estar, que quería compartir y que también quiere aprender. Asistentes de todo tipo, gente de base que viene con ilusión, y entrenadores de élite que siempre están, y ¡qué mérito que estén!. Al final, el que llega y se mantiene, lo hace por algo. 

Hoy Anefs nos ha galardonado como "mejor entidad del año". Sabemos que no es un premio objetivo, porque de serlo siempre serían Inter, Pozo o Barça, pero viene desde el corazón, y desde ahí lo recibimos. Viene desde el corazón de una asociación de entrenadores que nos reconoce que hacemos cosas no sólo para el club, si no para los formadores, para los niños y para el deporte. Nos reconoce que hacemos por seguir inyectando el virus y ese reconocimiento nos da más gasolina para seguir. Gratitud y responsabilidad. 


Por otro lado, con el nuevo proyecto de Cenafe Futsal, ayer cerramos la inscripción para nuestros niveles 1 y 2 intensivos de verano con las pruebas físicas del uno. Hemos superado todas las expectativas con alrededor de treinta alumnos en el primer nivel. Llevamos más de un mes preparándolos y esperamos responder a la confianza de la gente. Pase lo que pase, otra vez el deporte y la gente del fútbol sala ha aparecido cuando se hacen cosas y ha demostrado que está vivo y que quiere. Es verdad que no es fácil realizar eventos, que seguramente las instituciones públicas y , por desgracia, hasta las nuestras propias,  no ayudan e incluso peor, dificultan. Es verdad que existe desconfianza a que los demás propongan y nos quiten el sitio, ¡con la falta que nos hacemos todos! Al final, como decía, quedarán los que quieran quedar, que son los que merece la pena que queden.

La primera clase del primer nivel irá por donde va este artículo. Vayamos a ver todo, vayamos a aprender de todos, hagamos cosas para mejorarnos todos, porque si mejoramos todos, si compartimos, crece nuestro deporte y todos, absolutamente todos, crecemos, todos ganamos. 


 ¡Mantengamos vivo el virus!


 

 

 

"42 Porteros en una Pista"
 


 
Ayer viernes realizamos nuestro I Clínic para Porteros en Torrejón Sala. Hemos acabado emocionados de tres horas impresionantes, de un ambiente espectacular y sin ni una mala cara. 

Los porteros son diferentes, juntos 42 en un 40x20, desde el más pequeñito con 5 años, al veterano de 37. Ilusión desbordada en el pabellón. Padres mirando en la grada y porteros-esponjas, hasta dos lesionados que no se lo quisieron perder, con intención de absorber toda la información que podían en cada momento ¿por qué? porque saben que son los más olvidados, porque raramente los entrenadores, como colectivo, en las sesiones nos dirijimos a ellos para corregir, normalmente los ponemos en la portería y que paren...¡craso error! luego nos quejamos porque se han comido una y ¡no les enseñamos! 

Un calentamiento conjunto y ocho postas de quince minutos por donde los grupos, de 4/5 porteros, iban pasando, con objetivos diferentes, con tareas diferentes adaptadas a cada edad, a cada nivel. Coordinación, cruz, valla, saque, caída, desvíos, etc... mucho trabajo delante y preparación detrás. Los veteranos muertos y satisfechos, los peques, con esa gasolina inagotable, incluso querían más tras tres horas y un paroncito para fruta.

Mención a parte el grupo de monitores. Trato exquisito con los niños, preparación meticulosa de su objetivo, variedad en las tareas y mucha corrección. ¡Qué importante es corregir y qué poco se hace! Un club es tan grande como grandes sean sus formadores. Queremos formar formadores que formen y ayer nos fuímos satisfechos de que ya los tenemos. Ya son muy buenos, muy buenos porque quieren, porque saben, pero sobre todo porque quieren saber más. Chapeau.

Hoy sigue siendo día de ilusión en Torrejón Sala, pero no depender de los resultados, depender de nosotros y de nuestro trabajo, nos hace disfrutar el camino, disfrutar cada día ganemos o perdamos, disfrutar preparando el ya III Clínic para Entrenadores o el Campus de Verano, la Escuela de Porteros o cada entrenamiento de cada categoría. Hoy celebramos juntos, con los que se quieran unir, con nuestra familia.

Ayer lo hicimos, disfrutamos con mayores y pequeños, todos nos fuímos, todos se fueron, con una sonrisa en la cara y sensación de trabajo bien hecho. Esto vale más que cualquier título, más que cualquier resultado, esto es deporte, esto es fútbol sala. 
 

 


 


"REGLAMENTOS,RASEROS Y EL RESPETO A LA COMPETICIÓN"

 

Leo que Zamora no se ha presentado a jugar en Gran Canaria en segunda división. Evidentemente sus razones, económicas supongo,  tendrán, pero con este tipo de cosas nosotros mismos desprestigiamos un deporte que después pedimos sea olímpico.

Penurias las hay en todos los lados, y la situación actual no ayuda. Pero que dos equipos de segunda estén sancionados por no pagar árbitros, que uno de ellos además, Prone Lugo, sea expulsado de la división de honor juvenil por no presentarse ,que todos tengamos la sensación de que la liga de segunda o primera no la acaban todos los que la empiezan. Evidentemente algo hacemos mal.

Me quiero ir un poco más allá. Recuerdo cuando estaba en Santiago que existía una reglamentación que obligaba a todos los equipos de segunda b hacia arriba a tener equipo juvenil. Siempre que estuve allí no se cumplió. ¿Por? 
Tanto allí, en Galicia, como aquí en Madrid, existe una reglamentación que exige que la pista deba estar vacía 30 minutos antes del partido, al menos en segunda b y creo que juvenil nacional, para calentar los equipos. Han sido más de una y dos veces las que hemos tenido que jugar sin ese tiempo, reclamándolo incluso con el reglamento en la mano, y siendo los propios árbitros los que nos obligaban a jugar. ¿Para que está la norma? Después reclamas pero no pasa absolutamente nada.

Pero es que, tampoco es la primera vez que en segunda b no tenemos vestuario propio, nos cambiamos en uno con gente que, por ejemplo, está en el gimnasio y tenemos que sacar la ropa. Incluso sin dejarnos entrar entre calentamiento y partido. ¡Segunda B! 

No es cuestión de criticar a los clubes que buenamente hacen lo posible por competir, pero la federación y  nosotros debemos de velar por el respeto al deporte. Por vendernos y dar imagen de seriedad. Tener que dar una charla prepartido en el banquillo, con las mochilas al lado en la tercera categoría nacional, no es serio. Y ya no hablemos de pistas que resbalan, que no cumplen medidas, con la mesa o la pared pegada a la pista, etc... después nos obligan a poner esparadrapo porque falta el cuarto del círculo de la esquina.

Es que, por otro lado aparece un doble rasero en base. De repente a un monitor de benjamines se le olvidan las fichas, error de él claro. Pero resulta que los niños de ocho años se quedan sin jugar. ¡Estamos locos! O sea, anular un partido de segunda b porque no cumple las condiciones mínimas para competir no, o echar a un equipo de la liga porque falta al respeto a la competición tampoco claro, pero dejar a niños una mañana sin hacer deporte si. Es evidente que ha sido un error del monitor, pero los niños tienen que jugar sí o sí, con ficha o sin ella, con dorsales o sin ellos. 

Volvemos a lo que nos ocupa que nos despistamos. Categorias nacionales, normas de competición ¿de verdad jugar a toda costa nos beneficia a nosotros y al propio deporte?  Ya ni hablamos de las directivas que hacen castillos en el aire con el tema económico. Pero condiciones mínimas para competir todo el año, para que el equipo rival venga y se sienta como en casa, para que se pueda disfrutar del deporte, para ¡cumplir el reglamento!. 
Es una cuestión de respeto entre nosotros, de darnos valor, y un gran error de todos haber entrado en la dinámica de que todo vale para ser dieciseis equipos. ¿Ahora como volvemos a recuperar lo que perdimos? Por lo de pronto, empezando por mirar nuestro ombligo y exigirnos que por nuestra parte no quede. Por suerte aún hay sitios a donde da gusto ir. Pero, por desgracia, a veces, si no se puede, no se puede.



"VACACIONES DE ENTRENADOR" 

 


Jugábamos el último partido antes de navidad, cena y diez días de vacaciones. Vacaciones de entrenador. Digo vacaciones de entrenador, porque son especiales. Dicen que tenemos el virus, algo debe de tener que ver. 

Por lo de pronto las encaramos bien, venimos en buena racha y uno "desconecta" mejor así. Queríamos seguir jugando, para no cortar la dinámica y el estado de forma que teníamos, pero tambien es verdad que los del último partido son tres puntos que se disfrutan tres semanas.

Durante la temporada, en competición, el día a día te impide dedicar el tiempo que te gustaría a formarte. Lo hacemos, pero son raros los días libres donde no buscamos alguna visita a compañeros, clínic, jornada o partido para ver. Estas navidades no fueron menos.

El sábado 26 compartimos un día formativo espectacular en Bertamiráns,cerca de Santiago. Entrenadores de toda Galicia, muchos amigos, charlamos el día entero sobre nuestra pasión. Personalmente fue un honor participar, compartir cartel con Santi, Mon, Graciela y Xabi, referentes y amigos, muy amigos. Sobre base además, sobre tratar con niños y sobre como enseñar nuestro deporte. ¡Cuántas veces hablamos del 5x4 o de fichas y flechas y qué pocas de enseñar el juego a los que tienen que mantenerlo vivo en el futuro!  Genial iniciativa que espero se mantenga. ¡Cuán necesarias son!
Las jornadas y charlas son importantes, pero pasar el día entero juntos, con veinticinco compañeros, con Morenín, Isidro, David o Queru, gente con experiencia, con la misma pasión que tú y con las mismas ganas de aprender y compartir. Hablamos todo el día, nos reímos mucho y "arreglamos" nuestro deporte. Al final, la comida es otra ponencia más.

En las vacaciones de entrenador nos obligan también a desconectar, lo necesitamos dicen y lo necesitan los nuestros. Aguantan mucho durante el año y que menos que dedicarles el tiempo que merecen. Lógicamente hay tiempo para familia y amigos, para cenas, comidas y cafés con gente que no puedes ver habitualmente. Desconectamos también a nuestra forma, con un libro de deporte, de fútbol sala o de lo que sea, con una lectura que nos haga mejores a la vuelta. También nos acompaña libreta, papel y boli, porque siempre se nos ocurre alguna corrección, tarea o movimiento. Desconectamos también leyendo esos artículos en webs deportivas que vamos acumulando durante el año y que no siempre tenemos tiempo a leer. Desconectamos conectados, pero nuestra cabeza necesita eso.

Aprovechamos los días para compartir y visitar amigos. En mi caso, volver a Santiago es sinónimo de acercarme a Santiago Futsal. ¡qué necesario es este club para los entrenadores y qué mal lo están/estamos pasando! Por encima de las amistades que me unen, no concibo días en Galicia sin ir a ver un entrenamiento o partido si puedo. No concibo el fútbol sala en España sin un club como éste. Es especial, es un club de entrenadores, de formadores y nuestro deporte no puede permitirse dejarlo morir. Siguen vivos, muy vivos y siguen trasmitiendo como siempre. 



Justo al inicio de las vacaciones conocí a Klaudio, entrenador polaco de prestigio que visitó Madrid. Comimos y hablamos mucho de futsal. Tuve la oportunidad de aprender mucho sobre lo que se está haciendo en Polonia, sobre como se juega allí y la verdad es que resultó muy interesante. Tienen una liga"profesional", entre comillas, entre comillas como la nuestra. Tienen televisión y meten gente. Se entrena y se entrena bien y utilizan movimientos diferentes a los que se ven en España. Es verdad que condicionados por los tipos de defensas que se utilizan allí, pero ya cuesta ver cosas nuevas en España y fue muy formativo. Tienen mucho que aportarnos fuera y en muchas ocasiones el día a día no nos permite ver tanto como nos gustaría. Un placer amigo.

Volando, pasan los días y aparecen las ganas de volver a la rutina, de volver a poner el chándal y coger la pizarra. Volvimos, llegamos a entrenar con más ganas que cuando marchamos y con la sensación de que volvemos siendo un poquito mejores que al marchar, con ideas ordenadas y alguna cosa nueva. Descansamos y crecimos, objetivo cumplido. Hemos hecho menos de lo que queríamos hacer, pero hemos desconectado conectados. Somos así, como al resto, nos hace falta el descanso, pero nuestro descanso, el descanso de entrenador, las "vacaciones de entrenador".
 



"LA FIESTA DE LAS FIESTAS" 

Copa de España de Ciudad de Real

Llega la Copa de España y llega la fiesta de las fiestas de nuestro deporte. Es una semana especial para aficionados, jugadores y también para entrenadores, que la vivimos de manera diferente.
Es el "viaje del año", donde vuelves a coincidir con colegas a los que, algunos, sólo ves de copa en copa.
Uno se empapa del 40x20, en ciudades pequeñas como nos toca este año, el escenario es ideal, esquina tras esquina se respira nuestro deporte, se encuentran amigos y se disfruta, pero también se intercambia información y se aprende.

Personalmente echo de menos esa Copa Juvenil que se jugó en Cuenca y Granada, ¡vaya espectáculo!,  e incluso la coincidencia con el sub 20 o el sub 19. Es verdad que era complicado para muchos que de alguna manera nos tocaba doblar  , jugadores o técnicos que estabamos a dos bandas con selección y club, y copas de horas y horas de scouting en el hotel hasta las mil. Pabellones casi llenos, con mucha gente viendo a los mejores juveniles de España y lo que eso supone en experiencia para los chavales y publicidad para el deporte.

Formativamente la Copa es el momento del año para entrenadores, además de los congresos y clinics en la época estival, es el momento donde nos juntamos y compartimos, y un lugar para rodearte de futsal 24 horas, 4 días.

Es una pena que muchos compañeros no puedan asistir porque sus competiciones no paren y no tengan la posibilidad de aplazar el partido. En nuestro caso, el grupo IV de Segunda B, que además es donde estaría encuadrado Ciudad Real, hay competición y tuvimos que movernos para cambiar la fecha, con el problema económico y organizativo que eso conllevó para el club. No para la competición femenina, la juvenil o prácticamente nada...¿hacemos una copa y no puede asistir la gente de nuestro deporte? nos tiramos piedras a nuestro tejado.

Desde hace años, además, tenemos la suerte de disfrutar de Clinics y Jornadas técnicas aprovechando la coincidencia de todos allí. Creo recordar que el primero fue en Santiago, pudimos ayudar a organizarlo desde los que entonces formábamos Lobelle y tuvieron un nivel enorme.
Desde Federación se organizaron otras en la primera edición en Logroño  y Anefs tomó el relevo en Alcalá y el año pasado. Contaron conmigo y lo disfruté un montón, en la primera vez que daba una ponencia en pista.

Este año tocan dos a la vez,  Anefs y Comité, se amplía la oferta formativa pero nos obligan a dividirnos, a escoger y sobretodo nos van a privar de poder ir a todo y aprender de todos. A mí es algo que me molesta, somos pocos, con un gran ambiente entre nosotros y en vez de remar en la misma dirección, existen guerras que a la mayoría se nos escapan. No sé, y sobre todo no quiero saber, de quién es la culpa, tampoco creo que sea cuestión de culpables, si no de acercamientos y soluciones. Me trataron siempre genial en los dos lados, tengo amigos en ambos y pienso seguir disfrutando y aprendiendo de todos. Tendré el honor, el placer y la responsabilidad de participar como ponente con mi compañero de fatigas Valle en las de Anefs,  asistiré a ver a amigos y compañeros a las que pueda del Comité y de las de Jornadas Técnicas, pero siento no poder ir a las demás, quedarme sin poder disfrutar de charlas interesantes que coinciden en horario.

Al final, veremos si es un paso adelante o si, por desgracia, sirve para que, aún teniendo un gran nivel, ninguna de las dos salgan TOP como otros años. Bajo mi humilde opinión, separar un colectivo lo hace más débil, por encima de guerras tiene que estar el Futbol Sala y la gente que lo disfrutamos. A ver que pasa.

Y después lo verdaderamente importante, la competición, siete grandes partidos, los ocho mejores equipos de la liga y en competición corta, ¡quién da más! Abierta a sorpresas y esperemos que todos los encuentros igualados y disputados.

Tras varios años yendo a trabajar con selección y club, de pisar la pista y vivir la copa desde dentro, de tener el placer y el privilegio de ayudar en el análisis de Barça para una final de Copa, ¡qué pasada!, este año vamos de "vacaciones". Apetecía mucho vivirla desde dentro pero también apetece 
mucho disfrutarla sin responsabilidad.  Disfrutaremos, aprenderemos y nos divertiremos seguro. Habrá tiempo de conocer Ciudad Real,de reirnos, de comer y tomar algo con amigos y también de aprender y seguir formándonos. Llevamos pizarra, papel y boli.

¡Nos vamos de Copa!

 








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